Hilda: voluntaria y lideresa que impulsa el desarrollo de su comunidad

En la provincia de Bolívar, Ecuador vive Hilda, quien tiene actualmente 39 años. Ella junto con su familia tienen una relación con Plan International desde hace varios años. Hilda fue niña patrocinada y actualmente, sus hijos también lo son. Desde pequeña se relacionó con la agricultura y ganadería, ya que su familia se dedicaba a estas actividades para generar ingresos económicos.

Parte de la relación cercana de Hilda con Plan International incluye la facilitación de talleres y su participación en varios proyectos. Como voluntaria ha apoyado en procesos para lograr buenas prácticas de higiene y de bioseguridad, así como, en iniciativas de protección de la familia y niñez, entre otros temas que aportan al desarrollo de su comunidad.

Gracias a su experiencia en el campo agrícola, se dedica a impulsar la implementación de huertos familiares. Una de las actividades claves para esta iniciativa fue la entrega de semillas por parte de Plan International a través de proyectos de empoderamiento económico con el apoyo de la Empresa Agripac.

Imagen de Hilda en su huerto.
Hilda en su huerto

Hilda resalta la importancia para la salud y el desarrollo de tener huertos familiares y de promover una buena alimentación.  Ella capacita a madres de familia en sus hogares, les brinda indicaciones del proceso de siembra para implementar los huertos. Se siente orgullosa de que al momento ya hay familias consumiendo sus propios productos sin químicos y cosechado desde sus huertos.

En su comunidad, Hilda también ayudó con la implementación de un huerto comunitario en un espacio grande donde participan madres, quienes, de manera organizada, siembran y cosechan los productos para satisfacer las necesidades de las familias y además los comercializan a precios asequibles.

Por otro lado, Hilda es emprendedora y participó en el taller de panadería implementado por Plan International. Actualmente gestiona un emprendimiento con las madres de familia, quienes están creando una panadería local para su comunidad.

Hilda deja un mensaje de empoderamiento a las mujeres: “Nada es imposible si tenemos claro que es lo que queremos cambiar en la vida que llevamos, esto es lo más importante para nuestras hijas, hijos, familia y comunidad”.

Mujeres lideresas como Hilda demuestran cómo la experiencia, el conocimiento y el empoderamiento pueden ser ejes transformadores de cambio; y que, al tener las herramientas necesarias, pueden apoyar a sus comunidades para suplir sus necesidades, mejorar las condiciones de vida e incrementar oportunidades para el desarrollo.

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Autora: Rosario Rea, Técnica de Desarrollo Local

Oficina Chimborazo-Bolívar