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Zona Libre de Embarazo Adolescente

Esta iniciativa está dirigida a adolescentes de entre 12 y 18 años y tiene el objetivo de contribuir a la reducción del embarazo en adolescentes y a la erradicación del abuso sexual, a través del fortalecimiento de las capacidades de las familias y comunidades, de la prevención de la deserción escolar y del desarrollo de planes de vida.

“Me gusta venir al club porque aquí hablo de cosas que me gusta aprender y que son interesantes para mí. En la casa poco me hablan de sexualidad. Mi mami solo me dice que me cuide, pero no me dice de qué debo cuidarme”, Mayerli, 14 años, Ventanas

¿Por qué son tan importantes las Zonas Libres?

Resultados obtenidos en el periodo de junio 2015 a junio 2016.

  • Los embarazos en las adolescentes menores a 15 años aumentaron entre 1990 y 2009 en un 74% convirtiendo el embarazo adolescente en un serio problema de salud pública en el país.
  • El abuso sexual afecta al 53,1% de las niñas y el 46,9% de los niños del país.
  • El 69% de las niñas de entre 10 y 15 años han sido víctimas de violencia de género, especialmente abuso sexual.

¿Cómo funcionan?

  • Fortaleciendo las capacidades y la participación de la comunidad en coordinación con el sector público.
  • Capacitando a las familias en prácticas de crianza positivas de educación de la sexualidad
  • Acercando los servicios de salud sexual y reproductiva de las y los adolescentes.
  • Fortaleciendo la organización comunitaria para establecer comités de defensa de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

¿Cómo son las Zonas Libres?

En las ‘Zonas Libres de Embarazo Adolescente’ se ofrece formación en educación familiar y comunitaria de la sexualidad y se lleva a cabo un trabajo conjunto con los servicios de salud, las universidades, los gobiernos parroquiales y ONGs para sensibilizar sobre esta temática.

Con las y los adolescentes se han formado clubes en los que reciben formación sobre derechos sexuales y reproductivos y colaboran para desarrollar agendas de derechos sexuales y reproductivos que son entregadas por ellos mismos a las autoridades locales para incidir en las políticas públicas.

El tercer eje de trabajo es la movilizando a la sociedad a través de acciones de resonancia en favor de los derechos sexuales y reproductivos.

“Queremos decirle a nuestros padres y madres que tenemos derecho a saber sobre nuestra sexualidad, que sepan que eso no nos induce a tener relaciones, al contrario, estamos informadas y podemos prevenir abusos y embarazos”, Marisol, 14 años, Montecristi.