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“Sin las becas de Plan hubiera sido imposible llegar a la universidad”

Shirley es una de las niñas que logró terminar la secundaria gracias a una de las becas otorgadas por plan y ahora está cumpliendo su sueño de estudiar ingeniería agropecuaria con otra beca para universitarios y universitarias de la misma institución 

 Son muchas las niñas y adolescentes de Ecuador que sueñan con poder llegar a la universidad. Pero también son muchas las que no acceden a estudios superiores porque la situación económica de sus familias se lo impide. De hecho, en el país, tan solo un 87% de niñas niños y adolescentes culminan la educación básica, el 45% la secundaria y un 12,6% la universidad.

Este era el caso de Shirley, una adolescente que vive en la parroquia más pobre de la provincia de Santa Elena, Simón Bolívar, donde existen niveles de pobreza extrema que afecta a más del 20% de la población. Su familia, como la mayoría de las de la zona, se dedica a la agricultura cultivando productos que, si ni siquiera dan para subsistir de forma digna, mucho menos van alcanzar para pagar los estudios a una adolescente.

Pero a pesar de todas las adversidades, Shirley acude cada día a clases en la Universidad Estatal Península de Santa Elena donde está cursando el primer semestre de la carrera de ingeniería en agropecuaria. “Para llegar aquí no ha sido nada fácil. No se lo deseo a nadie porque fue muy duro, tanto por no tener dinero para estudiar como por la difícil situación que vivía en casa”, explica mientras esboza una sonrisa de satisfacción por haber cumplido una de sus metas más anheladas.

 UN PLAN QUE CAMBIÓ SU VIDA

Cuando ya llegó a secundaria, Shirley explica cómo lloraba en casa porque no había dinero para que todos los hermanos pudieran estudiar y, de entre los tres, la que escogieron sus padres para que dejase de ir a la escuela fue a ella. Ser la mayor y además mujer fueron los dos factores que influenciaron en sus progenitores para tomar esta decisión que casi acaba con los sueños de su hija. “Yo sentía mucha angustia porque no quería repetir la historia de mi familia, ser una niña sin oportunidades, poco valorada, poco respetada y discriminada”, explica. De hecho, ella es consciente de que “era probable que alguien me embarazaría, tendría que casarme con una persona que no me guste y quedarme en casa toda la vida”.

Después de abandonar la escuela, un técnico de Plan Internacional pasó por casa de Shirley. Al ver que la adolescente no estaba acudiendo a sus clases habló con sus padres y profesores y le ofrecieron una beca. “Gracias a Plan y a mi esfuerzo estoy aquí porque sin esa ayuda no hubiera podido terminar la secundaria”, recuerda emocionada.

Terminar la secundaria y con muy buenas notas, le permitió acceder a un nuevo programa de becas que Plan Internacional en Ecuador, en coordinación con Plan Internacional Holanda, puso en marcha a principios de 2015. Esta novedosa iniciativa tiene como objetivo dar la oportunidad a jóvenes de acceder a estudios universitarios y apoyarlos, una vez que concluyan sus estudios, a incorporarse de forma exitosa en el mercado laborar en la provincia de Santa Elena o en provincias cercanas.

Además del apoyo económico, este proyecto trabaja de forma directa con la universidad Santa Elena. La institución ofrece espacio físico y aulas para las sesiones de capacitación que se han ofrecido a las y los estudiantes sobre las becas. Asimismo, se facilita su acceso a computadoras e internet, ya que ninguno de ellos posee este tipo de tecnología en sus casas, apoyo adicional de los profesores y transporte de la universidad para que puedan acudir a sus pasantías.

“Para mí es muy importante alcanzar mis metas, alcanzar mis sueños, ser una profesional y lograr apoyar a mi comunidad. Hay tanto por hacer, y quiero ser recíproca con mi familia, mis amigos, mi comuna, la vida te enfrenta a situaciones muy duras, y confieso que estuve a punto de renunciar a mis ganas de estudiar. Afortunadamente, no me di por vencida”.